'Tanto hijo de puta suelto y tu te lo llevaste, en la puta vida volveré a rezarte. Puedes quitarme el corazón, ¿por qué no me lo partes?'
Odiando más a la distancia que a la rutina. Hoy hace
demasiado que no nos miramos a los ojos, que no me coges por las manos o que no
me acaricias la cabeza. Puede que incluso haya olvidado cómo era tu cara,
bueno, puede que haya querido olvidar tu cara de la última vez que nos vimos. Me
diste los mejores años de mi vida. Pasamos de vernos casi todos los días a que
después no hubiera ninguna llamada, ni siquiera una carta, un mensaje, pero no
te culpo, sé que no has podido hacerlo. Creo que me contagiaste este amor por
la escritura, tú tus libros de poesía y yo mis historias de amor y no amor. Y ésta
precisamente es una de esas de amor, del amor más grande que sentí por una
persona, del amor que deja un hueco frío en el corazón. Hay mucha gente, puede
que la mayoría, que cuenta desde la fecha en que se vieron por primera vez,
pero para mí solo quedará la fecha del último día que fuimos un tú y yo, hace 5
años. Yo sabía que tendríamos que despedirnos algún día pero no pensaba en
ello, y no sabes cuánto me arrepiento, porque de haberlo hecho te habría dicho
cuánto te quería y cuánto te necesitaba aquí a mi lado. Porque te echo de
menos, y todo eso se me queda corto. Y como dice Juancho Marqués ‘ya de qué me sirve llorar mientras te escribo si eso no supone que yo te consiga' porque 'no quiero el recuerdo del último beso, quiero poder sentirlo de nuevo'.
Desde que te fuiste nadie canta coplas por los pasillos de mi
casa, yayo. Tengo que abrazarte.
0 comentarios