Suiza vota no a la expulsión de extranjeros por delitos menores
La ciudadanía helvética ha rechazado en referéndum, celebrado el pasado domingo, la propuesta llevada a cabo por la Unión Democrática de Centro (UDC-SVP) de expulsar a extranjeros que cometan dos infracciones menores. La iniciativa de la derecha populista nacionalista ha sido rechazada con el 58,9% votos y por el sufragio en contra de 18 cantones, contando con la participación del 60% del electorado.
Con esta nueva propuesta de UDC-SVP sometida a votación, se pretendía endurecer la legislación que ya aprobó el pueblo suizo y que consistía en expulsar a los extranjeros que cometieran delitos graves como sexuales o el homicidio. Si el domingo la ciudadanía suiza hubiera votado por el ‘sí’, los extranjeros habrían pasado a ser deportados automáticamente, sin la posible intervención judicial, por faltas como una infracción de tráfico.
Ante la propuesta del partido popular suizo nacieron cuantiosas movilizaciones en su contra por parte de comisiones ciudadanas, que contaron con el apoyo de figuras judiciales y organizaciones de derechos humanos. Además, el Gobierno Federal y el Parlamento respaldaron el ‘no’ alegando que la iniciativa desechaba principios básicos como la igualdad ante la ley además de discriminar a la población extranjera que pasaría a ser tratada como ciudadanos de segunda clase. A finales de 2015 alrededor del 60% de la población apoyaba la iniciativa.
Tras conocerse los resultados los socialdemócratas suizos declararon que “la ciudadanía ha despertado” mientras que la UDC-SVP lamentaba la desaprobación de su propuesta y tuvo en cuenta que el 41% de la población apoyaba la moción, a pesar de la enorme campaña llevada a cabo por los colectivos que se mostraban contrarios a ellos.
El Ejecutivo federal calificó la propuesta de “inhumana”, ya que pasaba por alto las reglas democráticas que recogen la actuación de la justicia y el Parlamento. También insistió en que eran incompatibles con las negociaciones para limitar la inmigración y con la libertad de circulación establecida en la Unión Europea.
Simonetta Sommaruga, consejera de Justicia y Policía, sentenció que los “secondos” (hijos de inmigrantes criados en Suiza) son parte de su sociedad, a pesar de que Suiza no concede la nacionalidad solo por nacer en el territorio. Asimismo dijo que había “sido un buen día para el Estado de derecho” y resaltó la actuación ciudadana ante la votación.
En el año 2010 UDC-SVP ya llevó a referéndum la iniciativa de deportar a “extranjeros criminales”, que fue secundada por el 52,3% de la población. Esta propuesta declinaba que se pudiera tener en cuenta el entorno socioeconómico ni las circunstancias que pudieran condicionar el delito. Con la aprobación de la proposición, el Parlamento introdujo una cláusula, en 2015, que permitía a los jueces hacer excepciones y no expulsar a aquellos extranjeros a los que se les podía crear una situación personal o familiar complicada.
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